3 Comentarios

  • Andrés Alonso
    12 noviembre, 2020

    Magnífico artículo en tantos sentidos: es didáctico, filosófico, y técnico. Muy bien escrito. Constituye un buen fundamento teórico para un proyecto de innovación industrial. En ese sentido, ¿cómo se refleja esta aportación en los productos que ofrecéis?

    • Photosystem
      13 noviembre, 2020

      Estimado Andrés, gracias por tu comentario y observaciones. Tu pregunta tiene la virtud de obligar a una continuación de lo ya dicho, una continuación dirigida ahora en el sentido correcto, pues de poco serviría todo lo expuesto si no logramos que nuestros artículos del blog se conviertan en información útil, tanto para el usuario de nuestros productos como para nuestras fases de diseño.

      Tradicionalmente, cuando en horticultura se va a instalar una luminaria el usuario se guía por los lúmenes, por el flujo luminoso. Incluso es habitual oír la expresión ‘quiero una luminaria que ilumine muy bien a las plantas’. El ideal del dueño de un invernadero es abrir la puerta y encontrar un espacio tan iluminado como un día radiante de verano. Así, frente a dos luminarias, siempre se decidirá por la que a mismos vatios de consumo eléctrico ofrezca más lúmenes de flujo, pues su invernadero estará más iluminado a sus ojos.

      Por lo dicho en el artículo este planteamiento no tiene ningún sentido, lo correcto sería tener un invernadero bien irradiado, no bien iluminado, pues las plantas no perciben los fotones que utilizan como luz, sino como energía para realizar trabajo químico. Se trata del mismo fenómeno pero con dos manifestaciones distintas ya lo perciban humanos o plantas. Si se tiene esto en cuenta, el espectro de las luminarias ya no se tiene que diseñar atendiendo al fenómeno de la luz, sino al de la energía y al de la eficiencia en el uso de la energía. Si antes un espectro eficiente era aquel que con los mismos vatios iluminaba más, ahora el más eficiente será el que irradie más en las longitudes de onda que las plantas utilizan mejor.

      Este planteamiento afecta sobre todo al diseño de espectros. Como la longitud de onda privilegada para el ojo humano es la verde 550nm, la mayoría de espectros se han diseñado teniendo como base mucho verde y luego ya se modulan para que sean más fríos o cálidos añadiendo azul o rojo respectivamente. Para diseñar los espectros más eficientes para plantas se ha de tener en cuenta primero qué logitudes de onda absorbe mejor, y segundo cuáles de esas longitudes de onda que son absorbidas generan una mayor cantidad de trabajo fotoquímico. El criterio para determinar esto último es la tasa fotosintética que se logra con cada longitud de onda, un suceso observable mediante medición en laboratorio. Atendiendo a estos aspectos se diseñan, o se escogen ya existentes en el mercado, los espectros con los que suministramos nuestras luminarias.

      Atendiendo al primer punto, las longitudes de onda que más absorbe la planta están en la región del azul y sobre todo el rojo, y absorbe en menor medida la zona del verde, aunque contrariamente a lo que se cree una gran cantidad de verde es absorbido. Una vez abosrbidas esas longitudes de onda, las que generan un mayor trabajo fotoquímico están en la zona de los rojos, contribuyendo en menor medida los fotones azules, verdes y los comprendidos en el rojo lejano. Por lo tanto, para lograr el máximo de eficiencia en la tasa fotosintética, se invertirá la mayor cantidad de vatios en obtener fotones rojos y azules, y se modulará el resto del espectro para favorecer el resto procesos de la planta.

      En este punto es cuando conviene traer todo lo dicho en el primer artículo. Si recordamos cómo se obtenían los lúmenes -multiplicando la energía invertida en cada franja del espectro por un factor- los fotones que obtenían una puntuación más alta en lúmenes eran los verdes, y puntuaban muy poco los rojos y los azules. Si nuestros espectros van invertir la mayor parte de energía en la franja de fotones rojos y azules, quiere decir que tendrán muy poca eficiencia en lúmenes. Como hoy en día, por costumbre y por desconocimiento de estos detalles, se sigue utilizando los lúmenes como guía para comprar las luminarias para hortícultura, la elección estará mal guiada de antemano, lo normal es que un buen espectro para horticultura tenga pocos lúmenes en relación con una luminaria que tenga un buen espectro para iluminar oficinas o cualquier espacio donde se desarrolla una actividad humana. Siguiendo la lógica tradicional las mejores luminarias para oficinas y casas acabarían en los invernaderos.

      Diseñar nuestros espectros atendiendo a la radiación conveniente y no a la luz percibida nos ha originado no pocas incompresiones con nuestros clientes, habituados a los antiguas medidas de lúmenes y luxes, por lo que, repetimos otra vez, agradecemos tu pregunta, pues de esta forma hemos concluido una información inacabada que estamos seguro de que mejorará la compresión de nuestros productos. Esperamos encontrar otro momento adecuado para dar forma a esta pequeña explicación con recursos gráficos y ampliaciones de información.

      Saludos

  • Felipe
    4 diciembre, 2020

    Muy bien explicado. Agradezco esta información y me apunto vuestra empresa en alguna parte.

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